1540 Tarde de verano
Una fresca brisa llega entre las grandes
depresiones al valle y de este hasta la
montaña protegida por la gran piedra,
mientras la Zárate busca su chal, pienso.
La fresca y dulce brisa refresca a su
paso, días cálidos, tardes frescas,
decían los viejos con frases de
sabiduría, que reflejan su paso terrenal.
Tu mano cálida llega a mi hombro,
pues no lo espero, me das una
bella sorpresa pues me siento solo,
el rubor llega a mis mejillas de pronto.
Un rumor se escucha en el valle,
un breve kilig siento, pero la charla
inicia,
sentados para mirar el bello paisaje,
mientras miramos el caminar de las nubes.
En silencio me das un cafuné mientras
esperamos la puesta del sol buscamos
abrigo, mientras en silencio esperamos
un cusumbo o dos, que llegan al final del
día.
El Creador nos da bellas tardes de verano
en compañía de quienes amamos.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora
Derechos reservados de autor.

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