510 Soy
no es digno, al que, sin conocerme, clasificas, del que
hablan sin conocer, al que pisas, pero cuando le
necesitas está allí para ayudar y luego se va.
Del que te avergüenzas pues soy distinto,
el que le gusta trabajar, pero no para que le miren,
el que odia, los reconocimientos, aunque merecidos,
el que da su sangre, por el desconocido.
Quien sufre de soledad, pues ella marchó, quien
solo desea, ser escuchado, el que, con gusto, te sirve,
a quien buscas, cuando necesita pues te puede
ayudar, el necio que golpeas, y siempre está allí.
Quien ama su familia, y la protege contra todo,
el último de la fila, que espera paciente,
quien debe olvidar su orgullo, por sus hijos,
el que trabaja, por el bien de todos sus estudiantes.
El que teme de soledad, como niño pequeño,
y no puede remedir su propio dolor, quien ve futuro
donde otros no lo ven, el que olvida los nombres,
más no las caras de los que han pasado por su vida.
El Creador, sabe quién soy alguien con sueños como tú.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.









