sábado, 31 de octubre de 2020

1210 Luz, lluvia y calor

 1210 Luz, lluvia y calor


Un abrazo que llega desde lo alto,
luego de tantas tardes de lluvia, que nos
hicieran buscar refugio, calor y porque no
compañía aunque con desconocidos.

Llegas con todo tu esplendor para darnos
ese calor tan necesario, alegría, y sentimientos
de libertad pues la jornada no ha sido fácil pues
nuestra senda ha tenido muchas pruebas que superar.

Luz, calor con un cielo azul que nos recuerdan
bellas escenas pintadas por algún paisajista, que
nos invitan a soñar en nuestro especial verano de
diciembre, las fiestas y la recolecta del café.

Mañanas cálidas con cielo despejados, mientras
poco a poco llegan los invitados por la Palma y
el Desengaño, que saludan a los colosos Miravalles,
e Irazú nos tienen mucho que contar.

Sonidos, retumbos en las cimas, el rayo, el trueno
que llegan de lejos, la lluvia que nos visita desde el
Caribe para hacernos compañía, hacer cantar los
tejados y los ríos llenar pues en invierno estamos.

El Creador nos da sol y lluvia para disfrutar.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.



jueves, 29 de octubre de 2020

1209 Te miro hijo

 

1209 Te miro hijo.

Solo por verte sonreír siento que
mi día vale la pena, pues se que llevas
muy dentro un dolor que te quita la paz
y tratas con todas tus fuerzas de superar.

Tu sonrisa como a ella, te ilumina el rostro,
te hace especial, pues tienes sentimientos
especiales, eres fiel a tu forma de pensar,
pero llevas fuego en las venas.

Llevas fuego en las venas que te
transforman como al ave fénix, luego de
desatar esa furia que llevas miras lo ocurrido
no se en que piensas luego.

Mi día vale la pena cuando te veo tranquilo,
pues te escucho detenidamente
tus planes, tus ilusiones pues y me doy
cuenta que por ese momento eres feliz.

De vez en cuando logro mirarte dormido,
en tu faz, paz observo algo especial, me
pregunto entonces en que piensas, y porque esa
dureza de corazón cuando te enojas.

El Creador no da libros de difícil lectura.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.



1208 Cielo gris

 

1208 Cielo gris.


El cielo oscuro puedo ver, una brisa fresca
que llega hacia mi, los recuerdos de mis años de
universidad también, sonidos conocidos,
un sentimiento especial llega un aroma.

Confundido por momentos pues busco
en mi pasado y trato de contrastarlo con
el presente, miro edificios personas, entiendo
que todo ha cambiado para bien creo.


Calles que me traen recuerdos, propósitos
que forjaron mi carácter y dieron algo por que
luchar para llegar a una meta tan deseada
en tu compañía, pero ya vez no estás.


El tiempo no ha logrado borrar lo vivido,
aunque ha sido extenuante confuso y oscuro,
pero la luz llega a mi para guiar una vez más
mis pasos en esta tiniebla tan terrible.

Recuerdos que en mi baúl llevo, donde
estás presente mi bella dama, las clases
de la universidad, el té para dos con leche,
el paraguas también para dos y muchas cosas más.

El Creador nos da paisajes para recordar.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.



miércoles, 28 de octubre de 2020

1207 Luego de la jornada

 

1207 Luego de la jornada

La tarde llega casi a su fin, las luces
de las calles encienden sus faroles, oscurece
rápido, el frío, o la lluvia nos acompañan para
dirigirnos a casa, la clase ha terminado.

Las últimas indicaciones la fila de rigor,
que nadie se quede, sus rostros felices, pues
los esperan, saludos de madres, algunos
padres que temprano han salido.

Poco a poco mi pequeño ejército sale
de la escuela, se escuchan comentarios, algunos
juegan en el patio en espera del chofer que los
ha de llevar hasta su hogar.

Comentarios entre compañeros sobre el día
que termina, una despedida a don Jorge que conoce
todos los nombres de los chicos, a mi espera mi gran
compañero que paciente me espera por las tardes.

El camino a casa, cruzamos las calles, un paso
frente al parque, el templo, la panadería, luego directo
hacia la casa, no espero a nadie, pues no estás, los demás
pronto llegarán, ansioso los espero para escucharlos.

El Creador en nuestra soledad nos da compañía.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.




martes, 27 de octubre de 2020

1206 Quien eres tu

1206 Quien eres tu

Quién eres, que llegas de pronto como
una suave brisa, hasta mi refugio, para hacerme
compañía en mis horas oscuras, para ayudarme
a encontrar mi senda cuando la doy por perdida.

Quién eres, criatura de ojos marrones,
que me acompañas en mis pensamientos, en mis
recuerdos que no comparto con nadie, pero tu
los conoces como si yo fuese un libro abierto.

Quién eres, que te encuentro en esos sitios,
donde mis recuerdos me hacen volver a recordar
mis inicios, mis metas, mis sueños que poco a poco
se han cumplido o marchitado por el tiempo.

Quién eres, criatura que llegas con tu presencia,
cuando escucho esa música, que solo significan para dos,
pues nos traslada a un tiempo lejano y lugares secretos
que llevo en mi mente como un gran tesoro.

Quién eres tú, que, aunque lejos estás,
me haces compañía en mi mente, que aún escucho
tu voz como un débil murmullo, que siento tu presencia
y tu calor, cuando más solo me encuentro.

El Creador nos da compañía en nuestra soledad.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
 Derechos reservados de autor.



domingo, 25 de octubre de 2020

1205 Cerro azul

 

1205 Cerro azul.

La lluvia torrencial nos abandona, un
cielo azul queda, silencio, un aroma especial
a tierra mojada, la hierva aún con gotas de agua,
las aves salen de sus refugios, gente en las calles.

Charcos poco profundos que invitan
a jugar a los chicos mientras sus padres
recuerdan sus años de travesuras en las
calles de las barriadas, frío en las calles.

La montaña, miro con atención pues sobre si,
oscuras nubes, algo de niebla también que poco a poco
las cobijan, mientras la gran roca continua en silencio
vigilando al pequeño valle mientras la Zárate reposa.

Talamanca como siempre majestuosa, sus
cerrarías con sus pueblos, que disfrutan de sus
bellos paisajes, cultivan sus tierras protegen
las nacientes de agua y la vida silvestre en ellas.

Lejos desde mi lugar, miro el cerro azul,
donde las nubes apenas logran pasar, pienso
que en sus faldas cientos de historias debe de contar
árboles vida encierra mientras una débil llovizna cae.

El Creador nos muestra siempre las
bellezas de la madre natura.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.


viernes, 23 de octubre de 2020

1160 Me conocerás al hablarme

1160 Me conocerás al hablarme

Imagino que me vez tosco malhumorado
más mi realidad nos es esa, es una careta
dicen los que me han escuchado por eso,
toma un poco de tu tiempo he inviértelo en mi.

Los mitos tienen dos caras como las monedas
solo puedes mirar una a la vez, se dice o asegura
de ellas, pero recuerda no todo es como lo pintan,
toma tu tiempo y escala la montaña te sorprenderás.

Si me hablas pueda ser que descubras algunas
verdades sobre mi persona que te van a sorprender,
los libros no son dos pastas sueltas tienen hojas,
para leer, toma de tu tiempo y léeme.


Puedes hablarme si no deseas leerme tal vez
puedas desentrañar algunos de misterios que
piensas que existen sobre mi persona te darás
cuenta como puedo ser en realidad.

Recuerda que puedo ser como tu
con sueños, con proyectos, necesidades,
con debilidades, pero recuerda que podemos
tener más en común de lo que piensas.

El Creador no da la oportunidad de 
conocer a nuevas personas.
Por Prof Luis Horacio Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.



1204 Cuanto más

 

1204 Cuanto más.

Cuanto más, te escucho, pero no hablo
para respetar lo que piensas, atiendo tus cosas
dejando pasar las mías, como si no existieran,
pues dices que no son importantes, aunque dolor siento.

Cuanto más, me has de decir, de insultar mi
nombre, mi casa, mi familia, mi forma de pensar,
mis actuaciones si vez que, aunque mayor no he
perdido mi fuerza, mi voluntad y pienso que me temes.

Cuanto más, he de esperar un nuevo ataque
con palabras hirientes, pues sabes soy humano
como tú, las palabras causan mayor dolor que
un golpe, pues el golpe, sana, las palabras se llevan dentro.

Cuanto más, he de esperar una palabra de
agradecimiento, no por lo que hago por ti, sino
por todo lo que tienes y te sobra, si te comparas
con otros como yo que solo tenemos lo básico.

Cuanto más, he de pedir porque encuentres
la senda que te lleve hacia tu propia felicidad,
aunque sea lejos, pues tienes alas que desean volar
en otros cielos dejos de éste que siempre será tu nido.

El Creador nos da mucho, pero a veces no tenemos
ojos para observar lo que está de frente.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.



viernes, 16 de octubre de 2020

1203 Que tenemos

 

1203 Que tenemos.

Al llegar a este mundo que tenemos
oídos para reconocer la voz de nuestra
madre, el sonido de una risa,
el viento al pasar, las voces de la familia.

Tenemos dos ojos para reconocer
el rostro de quienes nos aman, los colores
de las flores del jardín, los paisajes cuando
salimos de casa, las sonrisas que me dan.

Tacto para sentir la suavidad del rostro
de nuestra madre, para conocer el calor
de las manos del que nos da cariño y
seguridad nos dan cuando pequeños.

Palabras que aprendemos para dar
gracias por lo que nos rodea ya sea mucho
o poco, para agradar y no para maltratar,
y no ofender al hermano.

Piernas para caminar cerca del
compañero, del hermano, del cómplice,
de grandes aventuras, para llegar donde
nuestra senda nos lleve a nuestro destino.

El Creador nos da muchos dones no materiales
de valor desde que llegamos a este mundo.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.



1202 Cielo despejado

1202 Cielo despejado.

La mañana recién inicia, algunas gotas
en mi ventanas que se rehúsan
en abandonar mi hogar, pocas
son las nubes en el firmamento.

Un saludo mañanero de las aves
que anidan en la arboleda cercana
a mi hogar, su cantar alegra mi
espíritu, lo renueva y fuerzas tomo.

Como siempre el calor de tus manos
que me rozan y me dan esa taza de
café una corta charla para preparar
mi viaje fuera de casa como cada mañana.

El sol que todo lo toca como su
manto cálido nos renueva, nos da vida
al mirar a nuestro alrededor todo está
allí para contemplarlo en paz.

Los aromas se confunden mientras
mi caminar me lleva por la senda en busca
de mi destino, caminantes encuentro, saludos si
escucho más sus rostros completos no los aprecio.

El Creador nos da mañana con cielos
despejados para disfrutar.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.

jueves, 15 de octubre de 2020

1201 Compromiso

 

1201 Compromiso

En una reunión te vi por primera vez,
me pregunte quien eras bella criatura,
luego te volví a ver en otra ocasión,
más no me atreví a hablarte.

Paso el tiempo, nos volvimos a encontrar,
me decidí a hablarte, mi corazón se quería
salir de mi cuerpo, el pánico se hizo de mí,
de pronto tome coraje y te salude.

Un mar de pensamientos cruzó
por mi mente, pues no deseaba ser arrogante
ni pretencioso, tome valor, el pánico
fue vencido y te hablé por fin.

Mensajes, llamadas por teléfono,
me hiciste compañía al cine y yo
fui tu compañero en tus cacerías de
compras buscando el mejor precio.

Compartimos ideas y sentimientos más
mi falta de comunicación enfrió nuestra
bella amistad y compromiso al no tener
tu gran capacidad de amar.

El Creador nos da un tiempo para recapacitar
en lo actuado y cambiar.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.

 



 

1200 Eres especial.

 

1200 Eres especial.

Te conocí una mañana fría, llevabas un
abrigo largo color crema, sobresalía tu
larga cabellera que jugueteaba
con el paso de la brisa fresca.

Tu rostro blanco, tus hermosos ojos marrón
tus labios estaban pintados de un rojo,
tu caminar seguro y veloz pues pienso que
llevabas prisa pues se te hacía tarde.

Esperé un tiempo para hablarte,
me aprendí el horario de tus salidas y
el momento justo en que pasarías
frente a mi puesto de observación.

Esperé y por fin el momento llegó
la decisión fue tomada, no preparé discurso
alguno, solo te saludé, sentí morir
pero valió la pena cuando te escuché.

Más que amistad cultivamos
por mucho tiempo, conocí tus temores,
muchos de tus gustos, hasta que decidimos
ser compañeros por el resto de nuestras vidas.

El Creador nos da oportunidades de ser felices
solo hay que encontrar a esa persona especial.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.









martes, 13 de octubre de 2020

1199 Soledad.

1199 Soledad.

Cuando solo me siento, llegas como un susurro,
no hay una explicación coherente, solo sé que
allí estás, sin previo aviso, llegan, recuerdos de tu
presencia, de tu compañía que tanto extraño.

Soledad cómplice por excelencia, pues cuando
menos lo pienso llegas, escucho tu voz, siento el
calor de tus manos que me rozan, solo cierro mis ojos
para que éste corto momento no acabe.

Soledad que me hace sentir tu presencia, ese lazo
intangible que me une a ti, sin importar el tiempo,
pues tu ausencia, no me separa de ti, aunque muchos
se interpongan, aunque solo seas un recuerdo.

Soledad me dañas por momentos, y sin querer
me alientas, a seguir mi senda, senda que
mina mis fuerzas poco a poco e indefenso
quedo a tu merced, como un niño pequeño.

Cuando me siento solo, sé que has de llegar pronto,
pues en ese momento nadie está allí, por lo que
puedo gozar de tu compañía, donde mi espíritu
tiene preguntas y un poco de paz en ésta mi senda.

El Creador nos da compañía cuando nos sentimos solos.
Por Prof. Luis horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.




domingo, 11 de octubre de 2020

1198 Luces en la montaña.

1198 Luces en la montaña.

Miro el atardecer en aquella montaña
que da al portal de mis padres,
tejados multicolores puedo distinguir,
los minutos pasan, un velo oscuro todo lo cubre.

Lejos miro múltiples luces que alumbran
tímidas la montaña, como una especie de
árbol de navidad, cada pequeña luz un hogar,
con personas con anhelos, sueños como yo.

Miro contemplando mi pequeño hallazgo, rutinario
para muchos pero especial para mis cansados ojos,
pues cada luz representa un esfuerzo personal por
convertirla en un hogar como muchos en el valle.

Lejos una imagen en la oscuridad de la noche,
como una tarjeta navideña, de las que usamos para
desear felices fiestas, pienso en los hermanos que
viven en esos hermosos y alejados parajes.

Imagino historias sobre visionarios que
decidieron un día en dejarlo todo, para buscar en las
faldas de esa montaña un futuro, un hogar, un techo
digno para ver crecer a sus familias.

El Creador nos deja mirar luces en la montaña
para soñar e imaginar historias.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.


1197 Al final de la tarde.

1197 Al final de la tarde.

Te espero al final de la tarde, para mirarte,
pues tu presencia es parte de mi manera
de vivir, llenas mis horas de soledad lejos,
de tu bello semblante.

Te espero al final de la tarde, para
compartir un celaje más que nos anuncia
el final de la jornada, que confirma que
nuestros caminos se vuelven a unir.

Te espero al final de la tarde, para
poder mirarte, contemplar tus ojos marrones
oscuro, sentir tus cálidas, suaves años,
y renovar mi voto de cuidarte.

Te espero al final de la tarde, aunque
no te presentes pues tu espíritu descansa,
mi soledad huye pues tu recuerdo es fuerte
en mi mente y la historia no es testigo.

Te espero al final de la tarde, pues es una
cita que se lleva en el corazón, que se ha
de cumplir día con día hasta que nos
volvamos a reunir en nuestro refugio.

El Creador nos da una reunión al final de
cada tarde y mirar el ocaso.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.


sábado, 10 de octubre de 2020

1196 Atrapado.

 

1196 Atrapado.

Como un ave que en un pasado lejano volaba libre,
con el tiempo decidió tener no volar más en soledad,
con el tiempo su nido con compañía, la alegría de
poder crecer a cada uno de sus pequeños lo lleno.

El tiempo pasó la ausencia de su compañera llegó
una madrugada de verano, cerca del otoño, tristeza amargura,
preguntas que no podrán ser contestadas, el silencio su
nuevo confidente para hacer frente a las nuevas batallas.

En una nueva lid, ha de servir, la soledad que siente
nadie la comprende, la razón le asiste por momento,
mas la desesperación lo ataca sin tregua alguna,
servir debe para muchos en su caminar.

La pluma le asiste, un rincón donde plasmar su
pensar, que es compartido por los que no le conocen,
pero comparten en parte las líneas que forman
parte de su baúl donde guarda sentimientos y deseos.

Atrapado por momentos, pues en aguas turbias,
ha de navegar, solo la razón le asiste para no encallar,
su estrella le guía por las noches y paz le da
pero el nuevo día le coloca de nuevo en su caminar.

El Creador nos da una luz cuando nos sentimos atrapados.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.



lunes, 5 de octubre de 2020

1195 Solo una sombra.

1195 Solo una sombra.

Solo una sombra soy en la vida de muchos,
el que huye con la luz, pero sabes que está
detrás unido a ti con un lazo intangible, el que por
fuerte la prueba, está allí para apoyarte y trabajar juntos.

Solo una sombra soy pues, aunque me insultes,
me golpes, me ignores, sabes que allí estoy,
siempre atento para servirte de ayuda, solo te pido
que reconozcas que estoy allí, que soy parte de tu vida.

Solo soy una sombra que se hincha con tus triunfos,
ríe en secreto cuando tú la haces, llora por tu dolor, cuando
no te das cuenta, soy el que te acompaña, aunque en espíritu,
pues no puedo acompañarte a todo lugar pues creces.

Soy esa sombra que desea en algún momento de su vida
solo una palmadita de agradecimiento, pero no lo merezco
pues soy un proveedor, el que hace arreglos, el que deja
la sangre y lágrimas en su labor por muchos.

Soy esa sombra, ese sujeto, el indigno que muchos ocupan
pues está allí para poner la otra mejilla, el que trabaja
pues así se siente útil pues nadie en su vida se ha tomado
un momento para las gracias dar,

El Creador nos da la oportunidad de ser esa sobra que
se considera útil para el que así la ocupen.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora. 
Derechos reservados de autor.



1194 Siempre que llueve

1194 Siempre que llueve. 

Luego de una mañana y tarde soleadas,
las nubes que vienen desde la Palma, nos 
dan su abundante lluvia, que hacen cantar 
los multicolores tejados de los barrios. 

Autos van por allí con sus luces 
encendidas, dentro sus pasajeros,
cómodos van, tiempo perfecto para 
caminar bajo la lluvia con un paraguas. 

Recuerdo aquellos charcos de las calles 
de lastre, donde el cruzarlos saltando, 
era una demostración de agilidad,
y destreza entre los chicos del barrio. 

Luego de la lluvia todo vuelve a la 
normalidad, frío en la calles un olor 
a hierba mojada, el canto del riachuelo 
que pasa frente a la casa de mis padres. 

Aves que cantan pues el día no se
acaba, la bruma hace posesión del frío 
paisaje, un motivo para buscar una bebida 
caliente en familia o entre amigos. 

El Creador nos deja disfrutar siempre que 
llueve de compañía o de recuerdos. 
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora. 
Derechos reservados de autor.

domingo, 4 de octubre de 2020

1193 Una mirada al llover

 

1193 Una mirada al llover

Miro el valle, una nube gris todo lo cubre,
como siempre una frescante brisa
llega a la montaña donde con paciencia
observo el bello espectáculo.

El sonido de la lluvia llega a mis oídos,
las aves cantan los coches van, algunos
con sus luces encendidas por precaución,
recuerdo que es tiempo labor para muchos.

El majestuoso Irazú, el Miravalles, y la
Palma han sido cubiertos por completo,
Cartago, Desamparados, San José apenas
se divisan con esta magnífica lluvia.

El deseo de tu compañía al mirar el paisaje
me hace recordar mis visitas al hospital
donde robamos un tiempo al tiempo,
pues cada segundo fue único.

El frío me hace desear el calor de
tus manos sobre las mías para llenar
mi corazón de un poco de paz pues
mi soledad en compañía es grande.

El Creador nos da paz con sus bellos paisajes.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.



1192 Gotas sobre mi parabrisas

 1192 Gotas sobre mi parabrisas

Una brisa fresca unas cuantas gotas,
que anunciaron lo que venía una nube,
cientos de gotas los desprevenidos corren en
busca de refugio pues no desean mojarse.

La espera rinde sus frutos lo que fue un
torrente de agua sobre mi parabrisas en
una tenue llovizna se transforma, de pronto
los que buscaron refugio continúan su viaje.

Presuroso los caminantes pues no sean,
mojarse, pero agradecen la lluvia que
aleja el calor sofocante de nuestro
clima tropical montano.

De un momento a otro vuelven las
gotas de lluvia, finas y frías, una brisa
fresca las acompaña de pronto el
el valle estará cubierto por la lluvia.

Los pericos libres vuelan cerca de la
gran piedra de Aserrí que en
silencio vigilante de su valle, mira de
lejos a sus vecinos.

El Creador nos da sus maravillas para contemplar
su belleza y disfrutarlas.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.



jueves, 1 de octubre de 2020

1191 Aprendiz.

 1191 Aprendiz.

Con una escasa enseñanza escolar para nuestro tiempo,
reconozco a un genio en tu tiempo mi querido don Lilo,
previsor, proveedor, lograste llevar a cabo soluciones a problemas
que solo un ingeniero calificado da.

Alegre de corazón, aventurero en tu juventud,
aprendí de ti a valerme por mí mismo, a solucionar
problemas con lo que en mis manos tengo, a dar
soluciones sencillas a problemas.

Mi fe en el Creador aprendí de ti, aunque de religiones
distintas fuimos, pero en un mismo ser divino
confiamos nuestra vida, fuerte, en todo momento
te vi, un tesoro me diste, amor por la tierra.

Conocedor de la tierra, las estaciones, confiaste
en las personas, que no siempre te pagaron
con bien, la otra mejilla aprendí de ti, el trabajo
dignifica, aunque sucio estés, lección de vida.

La academia me formó para hacer mi trabajo,
fui tu aprendiz, dar soluciones, imaginar, dar
vida a proyectos con mis recursos, eso lo vi en
ti mi querido abuelo, gracias me haces falta.

El Creador nos da alguien de quién aprender.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.