1538 Frío en verano
Las calles casi sin vida, el frío asecha por
doquier,
compañeros de viaje, abrigo y bufanda si es
preciso,
salir de casa no es la opción para muchos pues es
la
obligación de su diario vivir, el gélido clima
espera.
Buscamos un poco de calor, para continuar la
jornada,
tus bellas manos me dan un poco de calidez antes de
la partida,
un café para dos, pues estamos solos, unas
palabras, una mirada,
antes de la salida al viaje del diario vivir fuera
de casa.
Frío en la calle, mas no solo por el clima, miro,
por momentos me doy cuenta de la falta de
humanidad,
el hambre, la necesidad, el dolor y la soledad
caminan
junto a mí, ausencia de calor humano, pienso.
Me encuentro con algunos cálidos saludos a la
distancia,
pues la situación lo requiere, comparto un poco de
calor
con mi compañero de viaje que me mira con
desconfianza,
pues hay temor en las calles, de contagios
peligrosos.
Filas de indigentes en busca de la oportunidad de
un baño decoroso, un cambio de ropa, aunque usada,
mejor que la puesta, luego la fila para un poco de
pan,
y un café, en su charla agradecimiento, tristeza.
El Creador nos da fuerza por momentos para
hacer frente al frío, nos solo corporal.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.

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