1976 Una bella arboleda.
La mañana nos puso en camino,
nuestro destino nos llevaba
por un bello paisaje, árboles
por ambos lados de nuestra senda.
La brisa silbaba por entre las
copas de los árboles, las
avecillas tímidas apenas se
lograban escuchar y mirar.
El camino rojizo en medio de
dos alfombras verdes, la
mañana soleada apenas
lograba calentar un poco la senda.
Te logré robar un poco de
calor al tomarte de la
mano, pero tu me tomaste
del brazo para caminar.
El camino se hizo un poco
largo pues tomamos muchas
fotografías, el paisaje era
hermoso como tú fresca sonrisa.
El Creador nos da bellos paisaje para caminar y compartir.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
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