domingo, 30 de junio de 2019

860 Dos amos

860 Dos amos

Cuando me ocupes  allí estaré,
con sueño he de servirte,
con dolor en mi cuerpo, solo llama,
cuando me busques allí estaré.

Soy servidor para el que así lo quiera,
amigo no enemigo para ti,
amigo no barrera para tu caminar,
soy un caminante en tu senda.

Ayuda si me tienes confianza,
escudo si debo interceder por ti,
escudo cuando ayuda necesites,
ayuda incondicional, es este siervo.

Mapa si me dejas guiarte por tu caminar,
faro si me necesita como luz,
faro si te sirvo de referencia,
mapa si necesitas un referente.

Arcilla soy para tus obras,
puerto seguro trato de ser,
puerto donde llegar en paz,
arcilla para servir y trabajar.

El Creador nos da varias sendas donde servir y ayudar.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.



viernes, 28 de junio de 2019

859 Recuerdos

859 Recuerdos.

Gotas de lluvia sobre esta lona.
me transportan en el tiempo,
me hacen recordar el frío, tu calor,
gotas de lluvia que caen en esta noche.

Esta noche tu presencia llega,
como una ráfaga de viento frío,
como una luz que la penumbra aleja.
esta no te siento real.

Real escucho tu voz como hace algún tiempo,
pienso en aquellas promesas,
pienso y me detengo con una prima pregunta,
real te veo en este bello paisaje académico.

Veo el paisaje, los sitios que frecuentamos,
recuerdos ese deseo de compartir una vida,
recuerdos, de ese compartir juvenil,
veo el paisaje, pero solo estas en mi mente.

Por los pasillos tránsito, solo imágenes,
de un pasado donde te veo mi joven paloma,
de un pasado lleno de ilusión, planes.
por los pasillos, aulas paso en soledad.

El Creador nos deje viajar y recordar.
Por Prof. Luis  Horacio  Cerdas  Mora.
Derechos reservados de autor.


  

858 Acorralado.

858 Acorralado.

En un mundo que me desconoce,
me desconoce como persona, me ve como algo,
algo que se desecha pues ya no cumple,
no cumple con expectativas que se tienen sobre él.

Que ven en mi un enemigo a vencer,
vencer, pues no se me da la oportunidad,
oportunidad, de conocerme, escucharme, hablar,
hablar conmigo, para saber como pienso y actúo.

Para algunos soy una barrera,
barrera, que impide a otros actuar a conveniencia,
conveniencia, de actuar con dolo en contra de,
en contra de lo establecido para el hermano,
hermano, que sufre por la injusticia.

Por lo que pienso, actúo,
actuó, a favor del indefenso, del solitario
del solitario, que necesita de una sonrisa,
una sonrisa, que lo acompañe en su senda.

El Creador nos hace únicos.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora,
Derechos reservados de autor.


857 Quien soy

857 Quien soy.

Una frase que me encuentro siempre,
siempre, pues me veo, solo preguntas,
preguntas, posibles respuestas, únicas, 
únicas como los copos de nieve.

Defensor pienso del que menos tiene,
menos tiene, para muchos, pero amasa invaluables tesoros,
tesoros, como paz, alegría, humildad,
humildad para ver más allá de lo que le rodea.

El que mira en ti un horizonte,
un horizonte, al que puedes remontar, te puedo acompañar,
acompañar para que cuando listo estés, levantes el vuelo,
el vuelo hacia tu senda, tu futuro.

El compañero fiel que cuando sufres sufre,
sufre, cuando la injusticia ataca,
ataca la desesperanza, el temor, no hay una mano,
una mano que te de seguridad y confianza.

Un visionario que ve futuro,
ve futuro, en cada hermano,
en cada hermano, una sonrisa de paz,
paz, que le da motivos para continuar el camino.

El Creador nos enseña poco a poco quienes somos.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.





856 Deseo

856 Deseo

Libertad para poder hablar
hablar, de sentimientos ocultos,
ocultos, pues me obligan a negarnos
negarnos pues dicen que me hacen daño.

Soñar en que puedo cumplir con mis deseos,
deseos, que llevo ocultos y motivar para continuar,
continuar siendo lo que soy pues es mi lucha,
lucha, que llevo por ser distinto a los demás.

Caminar libre sin dar explicaciones,
explicaciones, por el tiempo que utilizo en proyectos,
proyectos locos que no he podido convertir,
convertir en realidades mis sueños de tiempos atrás.

No convertirme en enemigo por lo que represento,
represento, para algunos una barrera por mi permanencia,
permanencia, en mi labor que he desarrollado tanto tiempo,
tiempo, en el que he cosechado algo de experiencia.

Poder ser un compañero en el camino,
en el camino, de las nuevas generaciones,
generaciones, ávidas de trabajo, en el inicio de su camino,
camino, en el que puedo acompañarles a crecer.

El Creador nos deja soñar y tener deseos.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.




855 Cuando vives en el temor.

855 Cuando vives en el temor.

Cuando vives en el temor callas,
callas, pues tu temor a comunicar lo que piensas es grande,
es grande, como tu dolor de ser castigado,
castigado, por decir lo que piensas,

Temor a ser lo que eres y debes disfrazarte,
disfrazarte para el mundo pues te hacen sentir mal,
mal pues no respetan tu esencia, tu espíritu,
espíritu que desea ser libre, no tener más cadenas. 

Niegas tu verdadero yo, para tratar de encajar,
encajar, en un modelo o talla de lo debes ser,
ser, como deberías, no como lo eres,
eres, pues existes como un ser con deseos. 

Solo debes de escuchar, callar,
callar, todo lo que piensas, todo lo que sabes,
es tu experiencia de vida te hace de valor,
de valor, como persona que siente, tiene derechos.

Sufres pues sabes que eres digno,
digno, como una persona con derechos,
derechos, que no pueden ser pisoteados,
pisoteados por personas que le hacen daño a tu esencia.

El Creador nos da momentos para reflexionar.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.


854 Nubes sobre la montaña

854 Nubes sobre la montaña

Desde mi portal miro las montañas,
las montañas que lentamente se cubren,
se cubren, por densas nubes,
nubes, que vienen desde el mar.

Largo es viaje para su tan esperada llegada,
llegada, que nos llena de alegría y nos renueva,
nos renueva, pues su llegada nos da vida,
vida, por el tesoro que nos trae.

En su largo caminar recorres valles,
valles multicolores, les das sombra,
sombra refrescante para los días cálidos,
días cálidos que son el deleite de grandes, pequeños.

Intervienes en la vida de muchos,
muchos, que dependen de ti pues traes contigo lluvia,
lluvia para el hermano campesino, para los árboles,
árboles que nos dan sustento, protección.

De lejos nos observas al niño,
niño que juega en paz, libertad, al hombre,
hombre, que trabaja para el sustento llevar,
llevar dicha, esperanza de vida.

El Creador nos da vida con su presencia.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.






853 Tarde fresca.

853 Tarde fresca.

Sentado mientras espero el cielo miro,
miro, las distintas formas de las nubes y recuerdo,
recuerdo, en la Academia esas tardes frescas,
frescas, mis manos frías que calentabas.

Calentabas, me dabas ánimo,
ánimo, para continuar la larga jornada,
jornada, que apenas iniciaba,
iniciaba, como nuestras vidas en compañía.

El astro rey que juega con las nubes,
nubes, que se tornan de bellos colores,
colores, que compartimos durante la clase,
clase, que nos preparaba en nuestro camino.

Camino por el cual llevamos a tantas criaturas,
criaturas, que hoy al ser mayores nos saludan,
saludan, con un brillo en su mirar,   
su mirar, que evoca tiempos pasados.

Tiempos pasados que me llenan,
me llenan de sentimientos encontrados,
encontrados pues hacia atrás veo,
veo mucho muchos cambios a mi alrededor.

El Creador nos da bellos paisajes para recordar.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.



852 Tu niño, grande.



852 Tu niño grande.

Eres grande pero tu ojos brillan,
brillan al ver los charcos en la calle,
la calle te invita a jugar como cuando eras pequeño,
pequeño aventurero de mil batallas.

Tus ojos fijos frente a ese pastel,
pastel, que te recuerda ese día especial,
especial, pues celebrabas una fecha única ,
única, pues te rodeaste de amigos.

Tus manos se detienen ante esos lápices de color,
lápices de color, que dieron vida a nuevos mundos,
mundos, donde creaste, castillos y aventuras,
aventuras, en las que te convertidas en el gran héroe.

Tu pues ante esa rayuela desean saltar,
saltar, para recordar esas piruetas,
piruetas, que te convirtieron en todo un as,
un as, del juego que te dio honor, prestigio.

Esa canción que te llega,
llega, te transporta en el tiempo,
tiempo radio, televisión de grandes héroes,
héroes como tu padre, las hadas, duendes.

El Creador nos da bellos recuerdos. 
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.



851 Tu niño que te escondes.



851 Tu niño que te escondes. 

Tras ese mirar te escondes niño,
niño, que apenas ayer eras mi discípulo,
discípulo, que apenas reconozco hoy,
hoy, que mi mirar cansado esta.

Te veo con hijos, como tu crecidos,
crecidos, pues el tiempo pasa, a todos nos afecta,
afecta, pues no llenamos de recuerdos,
recuerdos, que me doy cuenta que llevas, pues me saludas.

En tu mirar algo me dices,
me dices, he crecido, mira mi familia,
familia, que el Creador te ha dado, son tu retrato,
retrato, del joven que conocí, hombre eres hoy.

Agradecido por tu visita corta,
corta, pues la vida rápido te lleva,
te lleva, a crecer con ellos,
ellos, que te preguntan por ese árbol viejo.

Preguntas quedan sin contestar,
sin contestar, pues solo el tiempo y la historia,
la historia, de éste viejo maestro podrán contestar,
contestar, cada uno de ellos a quienes conocí de niños.

El Creador nos da la oportunidad de ver crecer su jardín.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.

850 Sueña.

850 Sueña.

Te miro indefenso con tus ojos cerrados,
tus ojos cerrados, visitando mundos más justos,
más justos, donde comprendan tu sencillez,
sencillez, tu alma pura, mi compañero.

Llevas a cuestas un compañero,
un compañero, que a veces no tiene su senda clara,
clara, pues su lucidez se nubla con fantasmas de su pasado,
su pasado, que por momentos le destruye.

Eres valiente, pues persigues tus sueños,
sueños, que por tu determinación no dejas, luchas,
luchas, pues en tu vida has ido venciendo todas pruebas,
pruebas, que desde pequeño te ha marcado ganador.

Tu fortaleza te da armas,
armas que te han servido para vencer tus debilidades,
debilidades que te han hecho una persona fuerte,
fuerte, con muy buenos sentimientos.

Trabajas sin descanso,
sin descanso, prodigas amor, cariño,
cariño que se refleja en la cantidad de personas te quieren,
te quieren, por ser esa luz que brilla. 

El Creador nos ha hecho compañeros cuando menos te esperaba
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.



849 Cuando te escucho.

849 Cuando te escucho.

Cuando temor tienes me buscas,
me buscas, me hablas por largo tiempo,
tiempo en el que pienso que vas creciendo,
creciendo más, pronto no me volverás a buscar.

Este momento tiene mucho valor,
valor, si pues me buscas dejas de ser adulto,
adulto que busca ser escuchado por el viejo,
el viejo que ha vivido, ha aprendido un poco a escuchar.

Tu mirar brilla, te escucho,
te escucho con respeto, con emoción,
emoción de tener la oportunidad de escuchar tus palabras,
palabras que en algún momento pueden ser hirientes. 

Lo cierto es cada minuto de esa charla es oro,
es oro pues a veces te siento distante,
distante pues nuestro mundos se alejan,
se alejan pues creces cada vez más.

Alegría me invade cada vez que me buscas,
me buscas y te escucho, en ti veo sabiduría,
sabiduría que amasas poco a poco,
poco a poco pues la vida te ha dejado marcas.

El Creador nos da el oído atento para compartir.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.




848 Cielo nublado

848 Cielo nublado

Cielo nublado que traes lluvia,
luvia, que a los niños da alegría,
alegría, que al campesino das al mirarte,
al mirarte, como dos enamorados en su encuentro.

Nubes que el firmamento oscureces,
oscureces, llevas la esperanza de tan preciado tesoro,
tesoro, que llenas de vida a cuantos llegas,
llegas, tímida a veces o con fuerza incontenible.

Que provocas en todos emoción, 
emoción, pues poco a poco nos renuevas,
nos renuevas, nos llenas de vida,
vida, que compartimos con nuestro caminar.

Con pasos cortos, presurosos, atento el oído,
atento el oído, pues estas pronta a llegar,
llegar, con tu dulce, refrescante cantar,
cantar, que nos llena de dicha, descanso,

Abrigo en busca de buena compañía,
compañía, para compartir calor una charla,
una charla, amena con el amigo conocido, 
conocido, de varias batallas, caminos recorridos.

Cielo nublado que traes lluvia,
luvia, que a los niños da alegría,
alegría, que al campesino das al mirarte,
al mirarte, como dos enamorados en su encuentro.

Nubes que el firmamento oscureces,
oscureces, llevas la esperanza de tan preciado tesoro,
tesoro, que llenas de vida a cuantos llegas,
llegas, tímida a veces o con fuerza incontenible.

Que provocas en todos emoción, 
emoción, pues poco a poco nos renuevas,
nos renuevas, nos llenas de vida,
vida, que compartimos con nuestro caminar.

Con pasos cortos, presurosos, atento el oído,
atento el oído, pues estas pronta a llegar,
llegar, con tu dulce, refrescante cantar,
cantar, que nos llena de dicha, descanso,

Abrigo en busca de buena compañía,
compañía, para compartir calor una charla,
una charla, amena con el amigo conocido, 
conocido, de varias batallas, caminos recorridos.

El Creador nos da compañía para no sentirnos solitario.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.
 

847 Escribo para ti.

847 Escribo para ti.

Para compartir mis pensares,
pensares, que describen mi mundo particular,
particular, pues así lo siento, lo escribo,
lo escribo, como lo veo o imagino.

Para que te imagines a la distancia mi realidad,
realidad, en la que estás presente,
presente, en cierta forma pues me haces compañía,
compañía, cuando me siento triste, agobiado.

Mi fiel compañía de mis páginas,
páginas, en las que te expreso mi pensar,
pensar, en que la realidad, la fantasía se unen,
se unen para darte vida o cercanía.

Páginas en las que vives,
vives, momentos especiales con tu compañero,
compañero, de viaje en ésta senda de aventuras,
aventuras, que inician en cada uno de los títulos.

Páginas donde nuestros sentimientos sobrepasan,
sobrepasan, el tiempo todo dolor, la soledad,
soledad, que vivo en tu ausencia,
ausencia, que se va termina cuando te siento presente. 

El Creador siempre nos da palabras para compartir.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.



846 Una luz que se apaga y renueva.

846 Una luz que se apaga y renueva.

Altiva, llena de vida te conocí,
te conocí, durante un corto tiempo,
tiempo en que demostraste tu fuerza,
tu fuerza interior, tu valía.

Hoy finaliza tu corto viaje,
viaje, en el que mucho cosechaste,
cosechaste, amor, amistades, se deja algo,
algo te ti pues atesoran ya que eres muy especial.

Tu ausencia es muy sentida,
sentida, pues la esperanza de una mejoría,
mejoría, que llega luego de tanta batalla,
batalla que finaliza con tu descanso.

Descansa criatura tu llamado ha llegado,
ha llegado, pues el Creador así lo ha querido,
ha querido, que más no sufras, para que goces,
goces en plenitud de su amor ante su presencia.

Una idea, un mensaje nos dejas,
nos dejas, tu legado de lucha, fe,
fe, que compartiste con tantos hermanos,
hermanos, que te conocieron, te estiman.

El Creador llama a su jardín cuando tu tiempo ha llegado.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.




845 Por si tienes un momento.

845 Por si tienes un momento.

No se si me esperabas, pero aquí estoy,
estoy, para que me conozcas 
me conozcas, para que tengas la oportunidad,
la oportunidad, de juzgar, leerme, hablarme.

Tienes la oportunidad de conocerme,
conocerme, crecer juntos, aventuras vivir,
vivir compartiendo, tal vez ser cómplices,
cómplices de proyectos, sueños, batallas.

No me abandones, te pido,
te pido, que nos demos la oportunidad,
la oportunidad de disfrutar, crecer juntos,
crecer juntos, de errar, reír, llorar.

Sabes, el conocerme nos puede cambiar,
cambiar, si dos vidas, pues nos espera la aventura,
la aventura, soñar de crecer, vivir,
vivir en compañía, ser felices.

El tiempo que te pido es de calidad,
de calidad pues se que pasas trabajando,
trabajando para darme lo que tu piensas que necesito
necesito solo un padre que me guíe, quiera como soy.

El Creador nos da compañía solo hay que compartir con ella.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora. 
Derechos reservados de autor.


844 Vuelo libre

844 Vuelo libre

Eres grande lo sé bien, independencia tienes 
yo dependiente, al cuidar de ti,
eres joven con ímpetus de vivir,
yo alguien con tareas que cumplir. 

Tu caminar es veloz y seguro,
más mis pasos son cautos, sentidos,
tu camino por momentos se cruza con el mío,
más recuerda lo mucho que te quiero.

Un mundo te espera por conquistar,
mi mundo en parte conquistado esta
tu mundo ves en una forma particular,
mi mundo lo veo con mis ojos de viajero.

Tienes energía, ganas de vivir sin temor,
tengo comprometida mi energía, vivo con temor,
tus ojos te muestran opciones, nuevos retos,
mis ojos miran proyectos posibles en el tiempo.

Tus alas listas a surcar nuevos rumbos,
nuevos rumbos que tus ojos se han de maravillar,
tus alas que pronto te han de llevar lejos,
nuevos rumbos, pero recuerda que yo estaré aquí para ti.

El Creador nos da compañía y gratis recuerdos.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora 
Derechos reservados de autor.




843 Tu senda.

843 Tu senda.

Me llamaste, no lo esperaba, solo pude decir,
decir si, aquí estoy listo, para llevar la jornada,
jornada, la cual sabías que podía llevar adelante,
adelante, pues en tu fragua me has convertido en luchador.

Luchador me considero, pues sabes cómo orientar,
orientar, mis pasos en cada una de mis batallas,
batallas, en tu nombre en tus enseñanzas,
enseñanzas, que llevo muy dentro desde niño.

Viste en mi persona, a un aliado, no un intruso,
un intruso, que cree que todo lo sabe, puede,
puede, con la ayuda del Señor, pues soy lodo,
lodo, que forjas para realizar tus designios.

Tus designios, pues nada ocurre sin tu voluntad,
tu voluntad, que nos hace sus humildes servidores,
servidores, para acompañar a su más valioso tesoro,
su más valioso tesoro, nuestros niños, jóvenes de corazón.

El Creador nos coloca en su senda para caminar junto a él.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.



842 Una escalinata


842 Una escalinata

Juntos en una escalinata,
dos en un mundo que cambia,
dos aspirantes a un giro juntos,
juntos en espera de algo justo.

En busca vamos de bellos sueños,
alcanzar ideales, luchar por ellos,
alcanzar grandes proyectos,
en busca de metas de vida.

Miradas que se encuentran,
se encuentran por segundos,
segundos que definen decisiones,
decisiones para fijar un rumbo.

La penumbra es testigo,
testigo de planes e ilusiones,
ilusiones que con temor fijamos,
fijamos en planes que se han de cumplir.

El tiempo pasa lentamente,
lentamente pues la compañía es ideal,
es tan ideal que nos hacer desear,
desear que se detenga, no acabe.

El Creador nos pone almas gemelas para soñar y vivir.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.


841 Frente a una taza de café.

841 Frente a una taza de café.

Te invento pues vives en mi mente,
en mi mente pues te encuentro alegre llena de vida,
llena de vida, me transmites ese gran don,
don que hace que guarde la calma, viva.

Hablo de ti y escribo para el que así lo desee leer, 
pues no te conocen, no saben como te veo y te siento,
hablo de ti no como un ser místico ni ideal,
pues no eres perfecto eres real, muy humana.

Me deslizo en mis pensamientos, 
para hacerte justicia pues te siento única,
me pregunto que escribir sobre ti,
para hacerte humana, o una imagen.

Hablo escribiendo o escribo hablando de ti,
de tus virtudes, no de tus manías,
hablo, escribo de quien eres, significas,
de muchas cosas pero sobre todo sabes que te amo.

El Creador nos da una musa que nos inspira siempre.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora. 
Derechos reservados de autor.