1523 Puerto
El tiempo nos lleva al final
de la travesía, el camino fácil no
ha sido, más las metas alcanzadas
nos llenan de gloria y honor.
El camino nos ha enseñado,
paciencia ante todo pues toda obra
grande requiere de constancia, humildad,
de oración, y un oído atento.
La mano cálida de los compañeros de
viaje, confidentes por momentos, una
mano firme en quien confiar durante
la tormenta, cuando más se necesita.
Tras la tormenta, llega la luz que nos
da calma para navegar y retomar
la ruta que el destino nos tiene
preparada, para llegar a puerto seguro.
El tiempo nos indica cuando debemos
de anclar nuestra nave para dejar
que nuestros navegantes tomen
otras naves y visiten nuevos puertos.
El Creador nos da puertos en nuestra vida
para visitar o descansar.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.

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