jueves, 27 de octubre de 2016

358 Una luz en tus ojos

358 Una luz en tus ojos

Paz en tu alma de niña, alegría contagiosa.
libertad de tu espíritu, una con la
creación, maravilla que todo lo expresa,
misterio por descubrir, pureza de esencia.

Faro que me guía en la tormenta, puerto
seguro donde atracar, fuego que da calor,
luz en la oscuridad de la tormenta, que
ilumina la senda para llegar a mi destino.

La palabra que no se escucha, valor
en la tormenta para continuar, testigo en
cada prueba de vida, compañía en la
jornada, refugio que da paz, alivio

Cómplice de proyectos atrevidos,
la primera y la última que me espera,
frescura de tu vivir, consuelo en la afición,
espejo de sabiduría, oasis de paz.

El Creador nos da luz y compañía.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.

domingo, 16 de octubre de 2016

357 Huyo

357 Huyo

De un recuerdo, del dolor de los golpes de un pasado,
de la realidad de una soledad acompañado,
del frío de un invierno sin tu compañía, de la
desesperanza, de la necesidad de hablar con alguien.

De la música que en un pasado he compartido, de mi
imagen en los espejos, del tiempo que pasa
dejando huellas, de las voces que me atacan
sin tregua, de mi negativa a olvidarte mi bella dama.

De ser injusto con el inocente, de las palabras
Hirientes que ofenden, que humillan sin
sentido, de dar esperando algo a cambio
de la espera de ver cumplida una promesa.

De emitir juicios sin conocer todo, de las
malas noticias, de las experiencias que me
provocan dolor, de la agonía de la soledad
del frío de la desesperación de la espera

El Creador nos apacienta con su amor.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.


viernes, 14 de octubre de 2016

356 Silencio

356 Silencio.

Una idea llega como una tenue brisa, bellos
recuerdos que en mi mente llevo, caminatas por el
litoral pacífico cerca del ocaso, un mar de ilusiones.
de dos palomas prontas a volar en nuevos cielos.

Cada paso, cada palabra, es una ilusión, ideas que
confluían en bellos proyectos, promesas que se han de
cumplir, pues inconmensurable es mi amor, cada día
un nuevo mundo por conquistar junto a ti mi dama.

Recuerdos de esas tardes en la universidad, café para
dos y una charla sobre el día que pasa, por las
noches bajo aquel paisaje etéreo te confundías
con las estrellas mientras caminábamos rumbo a tu casa.

Tus ojos hablaron por ti cada día que compartimos,
el melifluo de tu voz hace eco en mi mente, en salud, en
enfermedad compañeros por siempre, una madrugada
fría partiste, pero en mi mente y espíritu, estás.

La efervescencia de tu partida deja un profundo
dolor, proyectos pendientes quedan, tu luz.
nos acompañan desde siempre, un torbellino
de preguntas sin respuestas queda, pero has partido.

El Creador, nos concede ilusiones y bellos recuerdos.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.


sábado, 8 de octubre de 2016

355 Sombra


355 Sombra.

Cuando pasa tu tiempo vives tus viejas glorias,
te haces molesto te haces, añoras el pasado,
hablas de un tiempo, que no volverá, te piensas
entonces que no eres necesario, un relleno

Glorias pasadas atesoras con orgullo, historias
de batallas surcan tu rostro, un hilo de plata
por cada una, rebeldía en tus venas aún llevas
tu norte, lo marca la pasión por la vida

En lucha abierta, contra el tiempo, pues tienes
mucho que dar aún, tienes cátedra de vida, eres
hidalgo por convicción, luchaste por los tuyos,
aprendes dices siempre, nunca es suficiente, mira.

Recibes, a los que mal te hacen, enseñas lo que
sabes pues has vivido en la trinchera, no todo
lo sabes lo reconoces, aprendes del joven, te
aferras a la vida, como las raíces del viejo árbol.

Añoras la compañía del que partió, que vive en
tus recuerdos, lo desconocido, te refugias en lo
conocido, pero te atreves al cambio, sobrevives
como las aves ante la tormenta.

El Creador te da una vida que vivir y compartir.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.


viernes, 7 de octubre de 2016

354 Dolor

354 Dolor

Sus ojos brillaban en la oscuridad, furia en sus
venas que le cegaban, sus blancas manos
armas dispuestas a todo, en su ceño fruncido
odio irradiaba, sobresaltadas las venas de sus brazos.

Su voz entrecortada por la rabia, apenas
se escuchaba, a su paso, destrucción sin importarle,
sus manos contra aquel inocente, castigo y dolor
infringieron, después en pos del que le vio nacer.

Golpes a cambio de palabras sin respuesta alguna,
la ira le cegó, no esperaba palabras como respuesta,
una idea recorrió el salón, no había yanto, solo un
gran y terrible dolor en el alma se sintió en ese momento.

Explicaciones ninguna, reproches si, el cuerpo sana
más para la memoria le es difícil, la noche transcurrió en
pausada calma, dolor físico no, una cruel despedida,
un deseo de paz para el joven gallardo.

El camino nos da tropiezos y enseñanzas, aprender
de tus yerros nos hace sabios, el estar allí cuando
seas necesario te hace perdonar, no debemos
dar la espalda al que nos necesita, perdonar es divino

El Creador nos da la paz para sanar el alma y el cuerpo.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.


miércoles, 5 de octubre de 2016

353 Oscuridad

353 Oscuridad.

Como un viejo mastín en sus días oscuros, el
recuerdo de las ovejas que a puerto seguro llevé,
batallas en nombre de una razón, ni un paso atrás,
mi consigna, el camino ha sido largo y cansado.

Herido, pero no de muerte, reúno fuerzas hoy, el
camino no termina aquí, una luz me guía aún,
sabiduría en lo vivido, para continuar, muchos
obstáculos en la senda, al final del camino honor.

La soledad, compañera de nuevas sendas, táctica,
y estrategia, se unen para continuar, las barreras
han de ser superadas, como en un pasado no lejano,
el camino es difícil, deja heridas, gloria y enseñanzas.

Tu dulce compañía, y tu voz me animan en esta nueva
batalla, cuando jóvenes servimos a un ideal, encontramos
compañeros de armas que nos ayudan, el tiempo nos da
sabiduría que compartimos para enfrentar la oscuridad

Como el fénix que de las cenizas surge, el camino
he de continuar, tu recuerdo me da fuerzas en este largo
caminar, para no caer, el tiempo al final me ha de permitir
descansar con honor, por lo servido en esta senda.

El Creador es mi guía y nos acompaña en el camino, aunque haya oscuridad.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.