Para ti que eres tan especial.
1535 Mi pequeño
Llegaste una fría madrugada,
fue especial, y sorprendente,
tienes sentimientos especiales,
servicial siempre para con muchos.
Tienes tus propias armas que te han
ayudado a surgir de entre las pruebas
que se te presentan, sabes trabajar
cuando es importante para ti.
Sonríes siempre a la gente,
sufres como todos, cuando te ignoran,
como es natural, tienes un gran corazón,
te gusta hablar con las personas.
Tienes un corazón grande,
te gusta servir sin esperar nada
me pones a prueba siempre
con tus preguntas, y observaciones.
Llegaste una madrugada fría,
haces que me pruebe cada día,
pues muchas veces no sé qué hacer
pero tus ojos y tu sonrisa me ayudan.
El Creador nos da siempre la cercanía de
personas que nos hacen un poco mejores.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.

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