1863 Tarde de recuerdos
La lluvia cae, frío en el ambiente
Visita de ventanas como
años atrás cuando me
acompañadas con los niños.
Ese frío característico de la
lluvia, los tejados cantan
las aguas inundan por cortos
momentos las calles de la ciudad.
En busca de refugio van
las aves y los caminantes que
son sorprendidos por este
clima tan propio de la época.
Tarde de lluvia tarde de bellos
recuerdos cuando los hijos
estaban pequeños, mis deseos
era mirarlos crecer en tu compañia.
La lluvia cae las ideas en mi mente,
los recuerdos llegan como rayos,
mientras vuelvo lento, a mi
realidad, un viaje más mientras llueve.
El Creador no da tardes de lluvia
para disfrutar en compañía.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.

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