1764 Tardes de verano
Tardes de verano en nuestro
húmedo trópico, hermosos
celajes, dignos de ser puestos
en lienzos para ser admirados.
Tardes de verano en las que
nos sentíamos dueños
del mundo, donde las
promesas parecían imposibles.
Tardes de verano que llevo
muy dentro, pues en tu
ausencia dama, llegan
los recuerdos de tu presencia.
Tardes de verano donde lo
imposible se hacía, un
hecho concreto, y ahora
solo quedan los recuerdos.
Tardes de verano, testigos
silenciosos de mil y una
historias guardadas, que
reviven con solo mirar al cielo.
El Creador nos da tardes de verano
para vivir bellas historias.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.

No hay comentarios:
Publicar un comentario