Para ti mi gran compañero
1733 Mejor no me hables pues me dañas.
Llegue al final a nuestro hogar,
pues el señor así lo quiso,
mis capacidades no son
como las que ustedes tienen.
Armas desarrollé con el tiempo,
más algunos no les encuentran mérito
alguno, pues me ayudan a sobrevivir,
entre ustedes mis iguales.
Amor a cambio de gritos, pues
vivo pendiente de ustedes,
me intereso por cada uno,
más mis sentimientos son pisoteados.
Negado por muchos antes de llegar
y ya vez, partieron sin conocerme,
acaso has tomado de tu tiempo,
para saber de mi o me sigues ignorando.
Me intereso por muchos de
los que me hacen daño constantemente.
más olvido lo que me hacen, y estoy
allí para hacerles compañía.
El Creador tiene un para qué, para cada
uno de nosotros.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.

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