1728 Nubes bailarinas.
La media tarde ha pasado, el calor nos abandona,
la brisa fría vine de la Palma como siempre,
un café mi bella dama, compañía para disfrutar
el bello paisaje, nubes bailarinas dices.
El silencio nuestro aliado, compañía
dos tazas de café, una fría brisa que juguetea
con las nubes, que toman diversas formas,
nubes bailarinas que cruzan el valle.
El silencio lo interrumpen algunas
pequeñas avecillas, o el motor de los camiones
que bajan del alta montaña cargados de madera
o café, pues estamos en cosecha.
La tarde invita a buscar abrigo, mientras
miramos el valle con algunas muestras de rayos
de sol, que se logran colar por entre las nubes
amas y señoras del bello paisaje que miramos.
El frío aumenta, tus manos cálidas me
dan un poco de calor, mientras busco con un poco
de dificultad mi abrigo preferido, de tantas batallas
bajo la lluvia y esos días fríos de la academia.
El Creador nos da bellos paisajes con buena compañía.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.

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