Para ti que vives en mis recuerdos
1144 Tus ojos.
Recuerdo aún la noche en que te conocí,
llevabas un abrigo, tu largo cabello suelto,
me cautivó sobre todo un par de ojos que en
mis apuros vi negros, mas me equivoqué.
Recuerdo cuando nos presentaron, pocas
palabras que cruzamos fui arrogante pues,
recién estaba llegando al pueblo, estaba allí
de mala gana pues mi madre nos obligó a mudarnos.
Los recuerdos no son muy claros pero, si tu
rostro, tu piel blanca, no llevabas maquillaje,
solo se que te mirabas muy bella, cabello negro
como una noche sin estrellas, mi bella dama.
Siempre tu mirar dejaba ver el mensaje que
tenías para mí, tus bellos ojos marrón oscuro hablaban
por ti hasta nuestro último encuentro pues ya su luz
se había marchado, era tu despedida, tu mensaje final.
Busco en ellos un mirar como el tuyo, pero ninguno
similar, aunque heredaron tu hablar con la mirada,
en mis recuerdos siempre tus ojos, esas hermosas
gemas que me llenaron por tantos años.
El Creador me ha dado la compañía de
unos hermosos ojos.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora,
Derechos reservados de autor.

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