Para mi compañero Francisco
1142 Una nave que parte.
Nuestro viaje inició como muchos en
soledad, con proyectos que cumplir e ilusiones,
el tiempo, agregó compañeros de viaje, que nos
hicieron cambiar algunos de nuestros planes.
El tiempo nos llena de ilusión, con la llegada
de nuevos tripulantes, la empresa nos es fácil,
pues hay nuevas necesidades que cumplir,
para que el rumbo sea el deseado.
Sabemos que el viaje que con ilusión y un poco
de temor iniciamos es largo, pues las pruebas
son grandes sobre todo cuando la mar es
tormentosa, pero siempre hay un faro cercano.
Bueno es prestar oídos a los viejos lobos de mar,
pero siempre hay una luz que llevamos dentro
que nos dice lo que es correcto y lo que no lo es,
no hay recetas en el viaje, pero si buenos deseos.
La llegada de nueva sangre a nuestras vidas,
nos hace fuertes y comprometidos para llevar a
puerto seguro nuestra nave, aunque el viaje sea
largo y con grandes dificultades.
El Creador nos da la fuerza en el camino,
hacia un puerto seguro donde llegar.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.

No hay comentarios:
Publicar un comentario