736 A la luz de una vela
Unidos para darnos compañía,
miradas encontradas, y un poco de asombro,
los sonidos lejanos, nos parecen extraños,
y la magia de oscuridad reina por doquier.
Las sombras nos acompañan,
el frío con su presencia, nos acaricia,
poco a poco se apodera de nosotros,
mientras el viento calmó mueve los viejos árboles.
A la luz tenue de una vela,
distingo tu bello rostro,
muchas son las ideas y posibilidades,
que recorren mi mente.
La charla amena es,
mientras las pausas encierran un misterio,
una sonrisa amable se dibuja en tu rostro,
y la conversación continua casi silenciosa.
En nuestro momento mágico,
la conversación pasa lenta,
dejamos volar nuestra imaginación,
con las sombras que nos acompañan.
El Creador nos da momentos mágicos a la luz de una vela.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora.
Derechos reservados e autor.
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