735 Veintiséis años después
El tiempo a corrido lento,
te veo y mis ojos me entregan,
tu imagen, la cual es la misma dama,
que me ha robado el corazón.
Por mis venas corre ese sentimiento,
que con el paso del tiempo, no se borra,
ya que se hace más intenso, día a día,
y que sigue vivo e imborrable.
En mi baúl de recuerdos,
atesoro con agrado y nostalgia,
muchas de nuestras historias,
que me parecen hoy graciosas.
Una sensación que no puedo
explicar, que recorre mi cuerpo,
al escuchar tu bella voz,
pues aún me sigue cautivando.
Con el paso del tiempo,
nuestra historia será una más,
que alguien desempolvará,
para leer y tal vez soñar.
El Creador nos da muchos bellos recuerdos que tiempo alimenta.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora
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