730 Una partida repentina.
Llegaste muy de mañana, joven paloma,
compartimos el pan, y nuestra mesa,
te recibimos, y respetamos tus ideas,
mas no tú, las nuestras.
Te dimos confianza,
para que pudieras volar,
apoyo, y libertad para actuar,
para que trazaras tu rumbo.
Te apoyamos, cuando se nubló tu camino,
con paciencia, te vimos crecer, tomar
fuerza volar para enfrentar tu senda,
pues tus alas, debían tomar fuerza.
Un adiós repentino, te aleja de nosotros,
los motivos de tu proceder, desconocemos
aún, nos queda un pesar, y muchas dudas,
pues tu decisión, ha sido repentina.
Aún no es claro, el motivo de tu proceder,
más no importa, pues han de llegar pronto,
otras palomas, a las cuales atender,
con él mismo cuidado, y dedicación como a tí.
El Creador nos da la oportunidad de acompañar a
sus criaturas.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.

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