1989 Un deseo oculto.
El nuevo amanecer, las primeras
luces tocan mi ventana, la
luna da paso a la luz del Sol,
como cada mañana todo es nuevo.
La fuerzas se recuperan para,
hacer frente al nuevo día,
la jornada nos trae lo cotidiano,
también nuevos retos.
Un saludo, miro mi pequeño
reino, un café, como cada amanecer,
siento tu compañía, el calor de tus manos,
el nuevo día es un nuevo reto.
Como cada mañana la caminata,
el saludo amable de algunos
que así lo desean pues en sus
cosas van, en sus miradas se lee.
Cada mañana un despertar
una pregunta, de cómo evitar la
rutina, para darme cuenta que no
la tengo, solo llevo un deseo oculto.
El Creador no deja llevar un deseo oculto que se puede cumplir.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.

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