1887 Silencio y soledad
La oscuridad se adueña del
cielo, la luna está en cuarto menguante
dicen los que saben, silencio en las
calles pocos son los coches que pasan.
Se escucha una lijadora que
trabaja, no importa la hora ni la soledad
que la acompaña, la noche es cruel para
los caminantes solitarios.
Silencio y oscuridad para el que
ama, para el escritor solitario de la calle,
testigos de letras que se conjugan para
un escrito formar, que alguien leerá.
Silencio y soledad, interrumpidos
por el último tren que va hacia el anden,
vagones cargados de soledad, de historias
de vidas de muchos desconocidos.
La soledad compañera de la brisa
fría y tenue que acompaña al sereno que
vigila, del que busca su sustento, del
caminante que regresa a casa.
El Creador nos da silencio y soledad para pensar en lo vivido.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.

No hay comentarios:
Publicar un comentario