1697 Se aprende
Se aprende, mi bella dama,
cuando lo que se ama se ha ido,
la ausencia toca tu puerta,
y la soledad no se aleja, castiga
Se aprende, cuando miras de lejos
tus obras producto de tus decisiones,
y solo queda continuar en silencio,
pues no hay marcha atrás en la vida.
Se aprende, mi bella dama
cuando abres los oídos del corazón
y los cierras a las personas que tienen
envidia pues te saben dichosa.
Se aprende, cuando no se dijo
la palabra indicada, pues tu ego cerró
tus labios, para no escuchar tu sabio
corazón, y la soledad te llega.
Se aprende, mi bella dama, cuando
sabes que ya no hay marcha atrás en tu
vida, que el tiempo pasa, que nos has
vivido lo que debías por escuchar a otros.
El Creador te deja aprender libremente.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.

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