1692 Una senda que continuar.
Cada mañana un nuevo día,
un amanecer, con distintos nuevos retos,
metas que se
cumplen y otras más por
postergar para otro tiempo.
Compañeros en nuestra senda, con los
que reímos, lloramos, por lo que
no estamos solos, siempre hay
compañía con la que caminamos.
Seres especiales que mancar nuestra
vida, pues son muy importantes
ya que crean un lazo intangible
con nosotros, y su ausencia nos hace daño.
Compañeros de viaje, con los que se
comparte hasta que su estación
llega y nos dejan sin antes dejar
recuerdos de su presencia en nosotros.
Cada día nuestro baúl de recuerdos
crece, recordar es volver, nos da
un poco de fuerza, para continuar
nuestra senda cuando hay dolor.
El Creador nos da fuerza y compañía
Cuando más la necesitamos.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.

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