1688 Una cita
Los sentidos me engañan,
temor, emoción se conjugan en un
sentimiento especial que llega a mí
la confusión también se presenta.
Miro hacia todo lado en mi ruta
para tomar mi transporte que me ha de
llevar a mi cita, pues es tiempo de
llega al sitio convenido.
Las manos humedecidas por la
sola idea de una cita, no es la primera
mi amada, más sí igual que cada una de
ellas, tú lo sabes muy bien.
El tiempo se hace interminable
para honrar un compromiso por el
gran amor que siento por ti, dama
de los penetrantes ojos marrón.
Una voz me repite durante
todo mi caminar, es por ella, respiro,
lleno mis pulmones para continuar mi
senda hacia la cita pactada.
El Creador nos acompaña en nuestro caminar, aunque existen dudas.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.

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