1680 Mira, luego piensa.
Cuando recién te conocí, te miré,
luego pensé, no sé en que pues el
tiempo ha pasado lento más no
me cambiaría por tal encuentro.
Mía, luego piensa, una buena táctica
en el campo de batalla del amor,
pues las malas decisiones se toman
con la mirada pues no se piensan.
Mira, luego piensa pues tus ojos
te juegan engañan fácilmente, luego
podrás ver con claridad el error
cometido para luego tener que pagar.
Mira, luego piensa mi bella
dama de ojos marrones, pues me
miraste, y no pensaste que me
robaría mi pobre corazón.
Cuando te conocí te miré
más nunca pensé en todas nuestras
aventuras que vivimos juntos ni en
este lazo intangible que nos une.
El Creador nos deja mirar para luego
pensar
nuestros actuaras.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús
Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.

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