1635 Una noche de espera
Los grillos cantan mientras la noche
avanza, algunos recién llegan a
sus casas, mientras que los que
laboran de noche inician su turno.
El calor es intenso, también los
recuerdos que llegan, me atormentan
sin tregua por lo que una salida al portal
puede refrescar mente y cuerpo,
Las fechas no mienten, más el
deseo que pase rápido esta tortura
no se cumple, pues lo que ha de venir,
ha de llegar sin importar mi suplica.
El dolor queda, más los recuerdos
son vagos, busco en mi memoria, pero
la bruma ciega mi mente sin tregua
el dolor no se disfraza, solo llega.
Por momentos me miro, junto
a una columna apoyado, mi mundo
convulso es, espero que el para que
de mi pesar ilumine mi senda.
El Creador no da paz cuando más la necesitamos.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.

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