viernes, 1 de julio de 2022

1626 Una noche fría


1626 Una noche fría

El cielo nublado la noche oscura
como tu cabello, mi dama,
el frío me acompaña mientras
espero tu cálida compañía.

Algunas gotas que caen y mi
paraguas he de abrir, como gato
bajo la lluvia espero, mientras el reloj
del campanario marca el tiempo.

Minutos que se hacen interminables
pues mis ansias de tu presencia
no perdonan la soledad que siento,
la brisa fría, lo hace más difícil.

De pronto escucho las campañas
de la torre, no las cuento para
no sufrir por tu ausencia, sé
que has de llegar, pues me llamaste.

Una a una miro las luces de los autobuses
por fin descubro tu bello rostro,
tu sonrisa bien vale esta agonía de
esperarte, mi dama de cálidas manos.

El Creador nos da fuerzas para esperar
al ser amado ausente.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.



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