1458 Nubes oscuras sobre mí
Undivago soy, cuando me encuentro
ante tu presencia mi bella dama,
de mis justas, de mis sueños, pues
haces de mi un títere ante tus deseos.
Sitibundo, por tu presencia, dueña
de mi humilde reino, ya que eres el
faro que ilumina, mis pasos, aliviana
mi senda, solo con saber de estas allí.
Algente me siento, al estar lejos,
del calor de tus bellas manos, que
dan sentido a mi existencia, en este
frío caminar, sin tu compañía.
Una gran procela cae sobre mi, dificulta
la senda que llevo, perdido me siento,
se nubla mi norte, cuando no cuento,
con el favor de tu graciosa compañía.
Mi alma alígera, al saber que estas cerca,
busco la senda que me lleve a ti, para
poder gozar de tu graciosa presencia,
que llena mi cansado, y solitario corazón.
El Creador nos ayuda a llevar las cargas en nuestro
caminar.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.

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