1456 Una noche de bruma
Una noche oscura, como muchas, del invierno de mi
tierra, la neblina sube lentamente, por la montaña,
el valle,
cubierto esta, viene desde la costa, por entre los
pasos,
la acompaña un frío que hiela los huesos del mas
valiente.
Oscuridad, las luces de los coches logro mirar
desde
mi puesto, pienso en ti mi pequeña, tantas noches
de niebla
una luz en la ventana, le espera, el recuerdo de
viejas travesías
en busca de tu calor, de tu compañía, noches de
niebla.
Oscuridad, las farolas de las calles, apenas logran
alumbrar
a los que como yo, van en busca de un lugar donde
encontrar
calor, un lugar donde reposar pues el camino ha
sido largo,
donde tomar fuerza, para continuar su caminar.
Oscuridad, que me hace pensar, en la soledad, en el
temor
de muchos a sentirse solos, los grillos sus notas
dejan, alguna
rana les hace compañía, el silencio es
ensordecedor, los viajeros
en busca de refugio, una lluvia fina pronta a
llegar.
Una noche oscura que me hace recordar un poco de mi
soledad,
el frío, me hace buscar tu calor, el cual llevo muy
dentro, pues
partiste una mañana, que apenas logro recordar, o
me rehuso
recordar pues en tiempo no cierra esta profunda
herida.
El Creador, nos da noches de bruma, para buscar
refugio.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.

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