1407 Un día más en la trinchera.
La mañana llega como todos los días,
el despertador, la pregunta que nunca
contestas,, como amaneciste, en fin
muchas cosas que hacer en la agenda.
El sol apenas calienta y yo en pie
haciendo frente a mis obligaciones
ya que tu no estas con nosotros,
trabajo duro se no acabar.
Por momentos en la noche cuando
descansas de tu día, el silencio
contemplo tu rosto en paz,
mi jornada no acaba aún.
Mientras el silencio reina mi
compañera la noche es testigo
de las labores que me corresponde
hacer para procurar armonía en el hogar.
En soledad lucho contra el
cansancio y el desánimo que me atacan
lentamente mientras el dolor se les une
pero una voz me dice tu puedes hijo.
El Creador por más ardua la faena
siempre nos dice tu puedes hijo.
Por Prof Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.
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