1398 Promesa
Un mensaje final, una oración,
que se lleva muy guardada en
el
corazón y se cumple con el
pasar del
tiempo, pues se lleva muy
dentro.
El rebaño se ha de acompañar
para su bien procurar, amor
y cuidados se le han de
procurar,
también compañía en su soledad.
Un oído que les escuche si
falta les hace, una mano
que
le ayude cuando lleguen
la
necesidad o la soledad.
Un hombro que les de fuerza, o
un
poco de apoyo, pues
jóvenes
son, y deben volar solos cuando
el tiempo sea el indicado.
Vigilante, un poco protector,
pues la vida les ha dado una
fuerte prueba que llevar y
adelante van en su camino.
El Creador siempre nos da
pruebas en nuestro caminar.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús
Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.

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