1175 Un nuevo día.
Miro el cielo azul con los rayos del sol
nos abrazan con todo su calor, que nos
motivan a levantarnos para iniciar un
nuevo día de trabajo justo.
Disfrutamos de nuestra amada libertad,
que no ha sido fácil de preservar en tantos
años pues muchos asechan para malograr
una historia, pues muchas han sido las pruebas.
Libertad para trabajar, hablar sin ensuciar
la dignidad del hermano, para callar, pensar
soñar en proyectos ambiciosos que se han
de cumplir y que el tiempo verá concluidos.
Seguridad en que los cañones no han de apagar
las vidas de mis hermanos, que mis hijos forjan su
futuro en las aulas y no en la milicia, seguridad de
llegar a descansar bajo el techo de mi hogar.
Miro a mis compañeros de trabajo, en sus rostros
paz, emoción por la tarea que aunque extenuante,
sirve para muchos, algunos ven nuestro trabajo
humillante pero la satisfacción de lo hecho tiene valor.
El Creador coloca nuestros pies en la senda correcta.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.

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