Para ti que siempre estás allí.
1141 Mano amiga
Mi caminar es lento ahora, mas continuo aún
en el camino, pues una fuerza me hace seguir,
la senda que llevo, la que me ha llenado de
bellos recuerdos, satisfacciones al mirar hacia atrás.
Respeto, recibo de mis compañeros
de camino, se aseguran de darme esa luz
que necesito, cuando estoy confundido pues saben
con esa luz ha de llegar con decoro al final de la jornada.
Una tonada que me levanta el ánimo, cuando
caigo presa de los recuerdos que enturbian mi día,
pues atacan sin misericordia sobre las heridas
que llevo por dentro, no he podido sanar hasta ahora.
Una sonrisa un aplauso virtual que me llega
al teléfono móvil o a mi ordenador, que me hace
pensar que soy necesario, aunque muchas horas de vuelo
ha recorrido esta vieja nave que se rehúsa a dejar de navegar.
La conversación entre pasillos donde ese oído
atento escucha mis cosas de un pasado no tan lejano
pero que ha dejado muchos aprendizajes, huellas
en mi rostro, he historias para contar junto a una taza de café.
El Creador siempre te da una mano amiga que te acompaña.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.
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