902 Te escucho.
Desde pequeño cuando te descubrí quedé
hechizado con tus formas, comprendí que
seríamos fieles amigos para el resto de nuestras vidas
ya que me transportas en el tiempo.
Dejas paz en mi espíritu y me transporto en el
tiempo, para ser de tantos años conocidos conozco
muy poco de ti, pero disfruto como nadie de tu
compañía ya que me transporto a otros lugares.
Me has acompañado por mucho tiempo y reconozco
que tu compañía me ha hecho muy detallista
pues al escucharte en alguna mala interpretación
mi oídos me reclaman pero comprendo que hay errores.
Tu compañía me hace feliz, ahora en mi soledad
vuelves junto a mí como antes pues bien
ella también disfrutó de tu delicada atención al
igual que mis hijos a su manera te disfrutan.
He vuelto a ti con pesar pero me has recibido
como si no hubiese pasado nada mi querida compañera
de años que me consolaste en mi soledad, me brindaste
un boleto a un mundo donde todo es posible.
El Creador nos ha dado en la música clásica un gran tesoro y compañía que paz nos da.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora.
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