895 Gracias
Por llevarme de la mano en mis primeros pasos,
pasos, que me han llevado a conocer nuevos horizontes;
horizontes que se ampliaron pues me diste seguridad,
seguridad, confianza desde pequeño crear mi senda.
Por ser la bella, ágil enfermera abnegada,
abnegada que curo mis rodillas, mi boca, consuelo,
consuelo llevo a mi vida cuando el temor me acompaño,
me acompañó e ilumino como un faro en la tempestad.
Al llevarme con paciencia al colegio pues sentí temor,
temor que huyó solo con tu bella presencia,
presencia que me acompaña aun día a día aunque de lejos,
de lejos pues he crecido, el tiempo ha pasado.
Por ese platillo favorito que me preparaste,
me preparaste con tanto amor, en mis recuerdos,
en mis recuerdos viven latente, me llevan a mi niñez,
niñez en que te convertiste en mi gran héroe.
Por esperarme despierta, en silencio,
en silencio, rogando por que mi senda me lleve a su lado,
a su lado con bien ese es su principal deseo,
deseo que el Todo Poderoso le cumple.
El Creador me ha dado un gran tesoro en este mundo.
Por Prof. Luis Horacio Cedas Mora.
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