434 Una tarde de lluvia
Frío por doquier, prisa en busca de un refugio,
para compartir con amigos un café, que nos de calor,
tus manos frías, escudriñan las mías, buscan calor, compañía,
por momentos sentimos, que no hay nada alrededor.
El tiempo transcurre lento, pues nos sentimos seguros,
una conversación amena con tus amigos reconforta,
un sentimiento especial nos une, una taza de café,
entre conocidos, una historia para contar o escuchar
El frío va desapareciendo, pues la compañía, es amena,
tu sonrisa, ilumina tu bello rostro, tus manos juegan con
tus largos cabellos negros, tus bellos ojos marrón me cautivan
que me hacen caer como siempre rendidos ante ellos.
Por un momento, tus manos entre las mías juegan, te
sonrojas, tu calor me hace sentir paz, y seguridad ante la
lluvia que cae por momentos, deseo, que el tiempo se
detenga charlamos, reímos como niños, sin temor.
Hacemos planes, diseñamos estrategias, para un futuro,
la lluvia, con su bella música, nos llena de paz,
el cantar de los tejados, anima las conversaciones,
los temores, y las emociones se conjugan, con la lluvia.
El Creador nos saluda con su amor por nosotros.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.

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