jueves, 15 de enero de 2015

170 La mujer que yo amo

170 La mujer que yo amo. 

Tiene ojos que me acusan cuando falto, su
sonrisa me cautiva, sus cabellos son negros como
una noche sin estrellas, es fuerte como la roca,
sus decisiones son acertadas, veraz en su actuar.

No maneja el doble discurso al hablar, como leona
defiende la verdad y sus pensares, contagia su alegría,
su mirar me habla en todo momento, de sus manos
calor y creaciones hermosas, encara su destino

Sus manos suaves, fuertes al trabajar apasionada
en sus creaciones, sus labios suaves, su sonrisa la llevo
en mi mente, pues es mi fiel compañía por difícil que sea
la senda que llevo o la prueba a rendir.

Su discurso es certero, sencillo, visionaria, un poco
soñadora también, mi faro en días grises, su recuerdo
me hace daño, pues su ausencia es una herida abierta aún,

Su fe en el Creador es inamovible, deja una huella en
mí, su cocina es especial, administradora por excelencia,
su recuerdo en parte llena mis días, su paz y sus risas consuelo,
me deja una tarea difícil que concluir, pero somos camaradas.

El Creador me ha dado una compañera a
quien amar aunque ausente esté.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora. 
Derechos reservados de autor.






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