169 Soledad
Cuando no tenemos a quien recurrir, las visitas
negadas, el teléfono en silencio, los visitantes sombras
del pasado, las palabras negadas, tu mente se alimenta
con los recuerdos de un pasado feliz para ti.
Cuando tu sala se llena del polvo del olvido, si tu edad
es pretexto para el abandono, si tu cita de café para dos
se ausenta sin avisar, al negarte un saludo, un abrazo, una
sonrisa, al sentirte prescindible entre tus amistades.
Cuando el remordimiento, te acusa, si el diálogo que
llevas es solo contigo mismo, si algún motivo de alegría
no lo puedes compartir, si un celaje no puede ser
compartido, si la esperanza no toca más tu puerta.
Cuando tu presente son los recuerdos, de un pasado
feliz, si el silencio ensordece tu casa, al hablar sin oídos que
.respondan, si tu última visita es vieja el polvo de tu mesita
de la sala, si cualquier desconocido es tu camarada.
Cuando para tu familia solo eres un objeto más del
desván, al buscar desesperadamente con quien compartir,
pues solo sombras te acompañan, el frío de la desolación
llega hasta tus huesos, pues careces de luz y calor.
El Creador es nuestro compañero incondicional recuerda siempre.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.
viernes, 9 de enero de 2015
169 Soledad
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