2011 Noches de recuerdos
Noches cálidas, donde una
brisa fresca pasajes juega con
las copas de los árboles, para
escuchar una bella tonada.
Noches de verano, donde
aquellos niños del barrio jugaban
a las escondidas, pues la luna nieva
era su cómplice su testigo.
Noches cálidas de verano
donde el juego era una aventura,
la imaginación buena consejera,
la inocencia tu mejor amiga
Noches de verano, compañera
de la sencillez, del juego,
donde el celo estrellado
nos dejaba mira su gran belleza.
Noches cálidas de verano
donde las pocas farolas
de la calle compartían el
caminar del viajero a su destino
El Creador no da Noches de recuerdos
para soñar.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora
Derechos reservados de autor.

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