1655 Un navío sin rumbo
Como un navío sin rumbo me siento
cada vez que los recuerdos de tu partida
regresan de pronto, me pierdo, retorno
a esos días,
de tanta confusión.
Como un navío sin rumbo, me siento
cuando sin querer me equivoco, para obtener
gritos y humillaciones de los que pensaba
que sentían respeto hacia mí.
Como un
navío sin rumbo, cuando siento
que mi norte es confusión, y mi horizonte se
encuentra nublado, busco con desesperación
una luz que me guíe, la soledad llega.
Como un navío sin rumbo, cuando no
respetan mi identidad, de mis ideas afirman
que son viejas, desgastadas, que debo
callar, y no puedo o debo opinar.
Como un navío sin rumbo, busco esa
Luz que me ha de llevar por una ruta pacífica,
Encontrar un puerto seguro donde pueda
Descansar, retomar fuerzas y seguir.
El Creador nos da una luz para guiar
nuestro navío sin rumbo.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.

No hay comentarios:
Publicar un comentario