1557 Mientras escucho un piano
Escucho una tonada triste en el
salón
de mi casa, se repite una y otra
vez,
triste pienso, más atractiva para
el oído, alguien está practicando
piano.
La tarde fresca es, las nubes
asechan,
a la Palma, la capital casi no se
aprecia,
el silencio es interrumpido, por ese
piano
que de lejos se hace escuchar y
reina.
Una frase llega a mi mente déjala en
paz,
dudas o preguntas, a quién, por qué,
acaso hago daño, quién gobierna
mis pensares, mis sentimientos,
quién.
Busco una respuesta mientras esa
música
resuena, mi mente da una respuesta a
tan descortés frase, no se deja en
paz,
a quien se ama pues los une un
fuerte lazo.
La ausencia de quien se ama no se
borra,
no se olvida, deja una huella
intangible,
solo se ama mi bella dama, el olvidar
es dejar de amar, lo que se ama vive
en ti.
EL Creador nos deja amar y nos da la
paz para hacerlo.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús
Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.

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