1389 Recuerdo
Recuerdo como si fuera ayer,
el roce de tus suaves manos,
que tanto calor me dieron, cuando
el frío era intenso y necesitaba
calor.
Calor que apacigua mi espíritu,
me da seguridad ante el nuevo
día que inicia, y aún la bruma cubre
mi horizonte que se presenta
incierto.
Incierto pues me acostumbre tanto
a tu presencia, al roce de tu
vestido,
al sonido de tu voz, que llega de
pronto
para sorprenderme, y escuchar tu
risa.
Tu risa sonora que llena mis oídos,
y hacen notar tu presencia que llena
cada rincón de nuestro hogar, el
cual hoy
reclama con mucha tristeza tu
presencia.
Presencia que encontramos en
las cosas que nos dejaste, tus
jarrones,
las violetas, en fin, pequeñas cosas
que se
atesoran y nos confunden por
momentos.
El Creador nos da recuerdos para
continuar nuestra senda.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús
Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.

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