1279 Carta
Una razón, para continuar la
senda que llevo sin
preguntas que la cuestionen
pies hay un para qué.
Una razón, para que mi mente
no se olvide de ti pues,
te siente presente, aunque
la lógica te sabe ausente.
Una razón, para no seguir mi
caminar, pues no me dejo
llevar por corrientes de
pensamiento o moda alguna.
Una razón, para no pensar que
somos dueños de nuestros
actuares y de las decisiones
a las que seguimos de corazón.
El Creador nos da una razón para
actuar.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas
Mora
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