1256 Tarde soleada
Tarde soleada, tiempo para compartir
con lo conocidos, tiempo para visitar
al ser amado, tiempo para conversar
frente a un bello paisaje.
Tarde soleada, tiempo para recordar el
tono de su voz, el aroma de su perfume
que la hace especial, el calor de sus
hábiles y delicadas manos.
Tarde soleada, tiempo para el amor
juvenil, de hazañas las jóvenes palomas,
que inician su vuelo por el cielo de
la ilusión donde el límite es despertar.
Tarde soleada, tiempo para lucir ese
vestido ligero, que te hace lucir maravillosa,
la envidia de aquellas damas aseñoradas,
que con una sonrisa que aprueban.
Tarde soleada para visitar al amigo,
compartir de una bebida, la charla
amena, los recuerdos de campañas
locas y atrevidas
El Creador nos da bellas tardes soleadas para compartir y recordar.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.

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