1164 Y sigo mi caminar.
Como esa ave que no renuncia a cantar en
su cautiverio, como el tigre que no pierde
su fiereza, aunque en cautiverio este, como el
pez que nada río arriba para llegar a su destino.
Como nuestros antepasados que no sucumbieron
ante el conquistador pues en sus mentes libres eran,
aunque sus cuerpos vendidos fueron al servicio
de sus amos, sirvieron en silencio con fe a vivir mejor.
Como el enfermo que yace en una cama
de hospital que no pierde su deseo de vivir,
para luchar contra toda prueba pues su deseo
de vivir es más fuerte, se levanta.
Como la hormiga que grandes obras hace,
yo sigo mi caminar, pues mi senda lleva una meta
que me espera sin importar lo difícil del camino
las fuerzas no me han de abandonar hasta el final.
El Creador nos da fuerza, orgullo para lograr nuestras metas.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.

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