1119 Noches de visita
Luego de tantos años, recuerdo aún las noches
de visita para llegar a tu lado, mi corazón
veloz marchaba, más no los pasos que me acercaban
tan veloz como mi espíritu lo deseaba.
El suéter fiel compañero, de vez en cuando aquella
rosa roja, que de mi jardín robaba para hacer un humilde
presente, pues el dinero poco alcanzaba, la invitación
a la merienda en la Universidad era más importante.
El regreso a casa de noche, pues el trabajo así lo
requería, la seguridad que estabas allí con ellos me
hacían querer volar como una lechuza pues,
el tránsito no dejaba llegar con prontitud a tu lado.
Noches de visita, una promesa atrevida para algunos
hecha para el final del año, el inicio del nuevo, lágrimas de
emoción en tus mejillas por el deseo de estar juntos, una
promesa cumplida, que aún resuena en mi mente.
Noches de visita, una noche de viernes, un beso en tu
frente, una ilusión de mejoría, un vete a casa, deseo o una orden
certera, un adiós no dicho, una realidad, que conocías, la
separación, el inicio de una nueva senda sin ti, con tu recuerdo.

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