945 Día que recién comienza
La mañana fría que nos anuncia el nuevo día
las luces a su saludo nos da por las ventanas
nos saludan, miro las azules montañas que
lejos se encuentran, las contemplo en silencio.
Mientras llego a mi destino observó
mis compañeros de viaje los cuales
se pierden el bello paisaje pues
las luces a su saludo nos da por las ventanas
nos saludan, miro las azules montañas que
lejos se encuentran, las contemplo en silencio.
Mientras llego a mi destino observó
mis compañeros de viaje los cuales
se pierden el bello paisaje pues
en sus asuntos ocupados van.
El cielo despejado de nubes, el frío
nos recibe con su brisa fresca mientras
los rayos del Sol todo lo tocan a su paso
la mañana lentamente toma calor.
El cielo despejado de nubes, el frío
nos recibe con su brisa fresca mientras
los rayos del Sol todo lo tocan a su paso
la mañana lentamente toma calor.
Con dificultad escucho las aves pues
en la cuidad es difícil, mis oídos necesitan del
trinar de las aves pues en mi tierras sus conciertos
mañaneros son parte de mi como el aire que respiro.
Mi camino se termina pronto, mis compañeros de viaje
uno a uno va llegando a su destino, es una lástima
que en su andar no aprecien las maravillas
que aparecen frente a nosotros.
El Creador nos maravilla con sus creaciones cada mañana.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.

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