943 Te escucho.
Cuando llegas, mis labores estoy haciendo,
solo te miro de reojo mas mis oídos atentos te
escuchan pues me agrada escuchar lo que has
pensado decides comunicarme tus pesares.
Cada vez que llegas me cuentas con detalle
tus planes, sueños por cumplir, como has de llevarlos
a cabo, miro el brillo de tus ojos mientras me imagino
como ha de ser cada uno de tus proyectos.
Te escucho con atención al igual que tus hermanos,
me convierto en un cómplice anónimo de tus
ideas, aprendo mucho en tus conversaciones que
a futuro son verdaderos planes maestros.
Cada vez que llegas y me buscas aunque cansado
por la jornada, paciente escucho tus palabras pues
confías aun en este viejo olvidadizo que sueña solo
de imaginar que llegarás a buen término.
Cuando te miro me lleno de recuerdos como cuando
de empezaste a hablar, muchas hechos vividos
en compañía de ella, tus hermanos, tu triunfos
sobre todo, de tu forma de trabajar para superarte.
El Creador nos da oportunidad de escuchar al que o necesita.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora.

No hay comentarios:
Publicar un comentario