703 Mi amada.
Es como un sueño del que no despierto,
eres mi sueño real, mi bella dama,
que me cautivas solo con pensar en ti,
pues te adueñas de toda mi razón.
Cada vez que pienso en ti,
mi mente me lleva a una realidad
Es como un sueño del que no despierto,
eres mi sueño real, mi bella dama,
que me cautivas solo con pensar en ti,
pues te adueñas de toda mi razón.
Cada vez que pienso en ti,
mi mente me lleva a una realidad
alterna, de la cual no deseo salir,
pues soy muy feliz.
La realidad me llega, como un
pues soy muy feliz.
La realidad me llega, como un
soplo frío, que hiela mi sangre
de pronto, pues no te encuentro,
y comprendo que no estás aquí.
No salgo en tu búsqueda,
pues la razón me da la fuerza,
muy en el fondo una idea, te
encuentro siempre en mis recuerdos.
Vivo entre mis ideas y mi cruel realidad, sueño
y comprendo que no estás aquí.
No salgo en tu búsqueda,
pues la razón me da la fuerza,
muy en el fondo una idea, te
encuentro siempre en mis recuerdos.
Vivo entre mis ideas y mi cruel realidad, sueño
despierto y soy feliz, pero la
realidad me
hace pensar, que estas en paz, aunque lejos,
eres mi sueño real, que me hace compañía.
hace pensar, que estas en paz, aunque lejos,
eres mi sueño real, que me hace compañía.
El Creador nos da compañía, en nuestra soledad.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.

No hay comentarios:
Publicar un comentario