664 Silencio
Escucho el trinar de las aves,
veo la gente pasar,
un sentimiento especial,
no sé si es soledad o paz.
Caminantes que en su trayecto van,
miradas para el desconocido,
una sonrisa sin palabras,
más que un saludo.
Tiempo para meditar, sobre lo vivido,
tiempo para sanar heridas profundas,
para hacer un recuento de lo perdido,
de lo ganado y de lo esperado.
Por momentos imágenes del pasado llegan,
una tonada, un aroma, una voz,
me llevan a ese pasado del cual deseo escapar,
más no puedo, pues es parte de mi ser.
Tiempo para descansar de la jornada,
renovar fuerzas, para el camino continuar,
pues la jornada es larga,
y el camino trae sorpresas.
El Creador nos da paz para pensar y recuperarnos.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.
Escucho el trinar de las aves,
veo la gente pasar,
un sentimiento especial,
no sé si es soledad o paz.
Caminantes que en su trayecto van,
miradas para el desconocido,
una sonrisa sin palabras,
más que un saludo.
Tiempo para meditar, sobre lo vivido,
tiempo para sanar heridas profundas,
para hacer un recuento de lo perdido,
de lo ganado y de lo esperado.
Por momentos imágenes del pasado llegan,
una tonada, un aroma, una voz,
me llevan a ese pasado del cual deseo escapar,
más no puedo, pues es parte de mi ser.
Tiempo para descansar de la jornada,
renovar fuerzas, para el camino continuar,
pues la jornada es larga,
y el camino trae sorpresas.
El Creador nos da paz para pensar y recuperarnos.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.

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