571 Roble 3.
Árbol noble de otras
tierras,
que dejo crecer sus
raíces,
en tierras ajenas,
el tiempo ve pasar,
lluvia y sol no lo
han de doblegar.
Tristeza en sus
entrañas al solo quedar,
pues una mañana su
amor partió,
soledad en su
corazón por la partida,
soledad, aunque
acompañado está.
Bajo sus ramas sombra da en busca,
en busca de ser
querido y amado,
sus retoños han de
partir,
partir como él lo
hizo en su juventud.
Las mañanas frías
son y su corazón sufre,
sufre pues no hay
explicación de su dolor,
dolor que lleva
desde aquella partida,
partida en la que su
corazón se rompió.
Su cantar es el
mismo para los jóvenes retoños,
pues añoranzas, de
un tiempo feliz se escuchan,
el tiempo cambia, más aún sigue allí,
fiel compañero para
el desvalido y necesitado.
El Creador, nos da
la fuerza para continuar nuestro camino.
Por Prof. Luis
Horacio Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.
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